La Palabra para sábado, 16 mayo 2026

El Señor sacia al alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta.

Salmo 107,9

Jesús en el juicio final:

Tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis.

Mateo 25,35