La Palabra para viernes, 23 enero 2026

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, ¡pero nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios!

Isaías 53,4

En cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Hebreos 2,18